Formacion y Docencia. Formación Académica. Estudios de Enfermería. Concepción Martín

Acceso a la Universidad

La prueba de acceso única tiene dos fases, una general y otra específica, la cual es voluntaria y que permite evaluar más concretamente conocimientos y capacidades en el terreno de la disciplina a la cual se opta. En el momento actual, el peso que esta fase tiene para la calificación global (utilizada para ordenar el acceso) es discreto, sería deseable que esta prueba no fuera voluntaria y que se elevara su ponderación.
El sistema de selección de estudiantes para el acceso a la Universidad en España puede ser objeto de análisis en el sentido de flexibilizarla o restringirla, pero de cualquier forma, en el caso concreto del acceso al  grado en Enfermería, debería tener en cuenta las necesidades de estos profesionales en los distintos ámbitos de su práctica profesional. De momento, no se ha planteado en España la necesidad de aumentar la oferta de enfermeras, aun cuando los ratios existentes con respecto a los médicos esta muy por debajo de los recomendados por la OMS y los existentes en otros países europeos.


Enseñanzas Universitarias: Grado y Posgrado

El espíritu que está detrás del cambio de estructura de estudios universitarios no es otro que el de formar profesionales que den respuesta a las necesidades de la sociedad, profesionales resolutivos, innovadores, pragmáticos, con capacidad de adaptación a un entorno en permanente dinamismo. Esta exigencia formativa demanda de una transformación pedagógica orientada al desarrollo de las competencias finales que los estudiantes de Enfermería deben conseguir, y que inevitablemente requiere de profundos cambios en la organización y contenidos de las enseñanzas.
Los elementos clave en los que se confía para contribuir al propósito expresado son las metodologías activo-participativas (talleres, seminarios y tutorías) en las que el tiempo de estudio personal entra a formar parte de los créditos que se certifican (ECTS - European Credit Transfer and Accumulation System-, entre un 50 y un 66,6% del tiempo); estancias clínicas, que se conforman como asignaturas independientes  y en las cuales adquiere todo el protagonismo la adquisición y desarrollo de competencias clínicas en los diferentes ámbitos donde la enfermera debe prestar sus servicios.
De estos dos elementos se derivan algunos retos, como son  la formación de los profesores universitarios para enseñar en este nuevo modelo, contar con profesionales del ámbito clínico capacitados para ejercer como tutores, disponer de suficientes recursos  humanos y  técnicos, tanto en el ámbito universitario como en el clínico y el desarrollo de mecanismos que garanticen la adquisición de las competencias fundamentales, a la vez que permitan incluir trayectorias específicas por parte de la universidades.

Desde el año 2007 se pueden cursar en nuestro país estudios de Master y Doctorado en Enfermería lo que sin lugar a duda va a suponer un impulso sin precedentes en el desarrollo disciplinar y profesional de la Enfermería, porque posibilita entre otras cuestiones el desarrollo de competencias, tanto para el diseño, como para la implementación y para el liderazgo de la investigación.
Si bien en el momento actual se han desarrollado fundamentalmente másteres orientados a adquirir competencias investigadoras, el marco legislativo (RD 1393/2007 y RD 861/2010) posibilita que se puedan desarrollar másteres con más impregnación tecnológica y, por lo tanto, profesionalizantes. A este respecto cabe comentar la necesidad de que la oferta de estos másteres se ajuste al mercado laboral  y viceversa, ya que estos nuevos  perfiles de enfermeras de posgrado constituyen una oferta  de servicios que deberían ser convenientemente aprovechados para responder a las demandas de cuidados de salud que tienen los servicios sanitarios. Por otro lado, si dichos másteres confieren el carácter de profesión, al tratarse de profesiones sanitarias, su ejercicio debería estar regulado de la misma forma que lo están las especialidades en Ciencias de la Salud y el conjunto de las profesiones sanitarias.

Formación de Especialistas con el modelo de Residencia
El reconocimiento de la Enfermería en la Ley 44/2003, de Ordenación  de las Profesiones Sanitarias, como profesión sanitaria titulada y colegiada, permitió el desarrollo y aprobación del Real Decreto 450/2005 sobre especialidades de enfermería, que  establece las 7 especialidades siguientes: Obstétrico Ginecológica (matrona), Salud Mental,  Pediátrica, Geriátrica, Trabajo, Familiar y Comunitaria y Cuidados Médico-Quirúrgicos.
En la convocatoria 2010-2011 para el acceso a plazas de residente, se han ofertado plazas de todas las especialidades previstas, excepto de Enfermería de Cuidados Médico Quirúrgicos, cuyo programa formativo todavía está en proceso de tramitación debido a la mayor  complejidad de definición de este especialista. Esto supone que se iniciará la formación de enfermeras como especialistas en ámbitos como la Enfermería Familiar y Comunitaria o la Enfermería Pediátrica, sin que se haya determinado previamente cual va a ser el papel del especialista y en qué se va a diferenciar del de la enfermera de cuidados generales que actualmente ejerce en esos ámbitos. Además, esta oferta para el próximo año determina la puesta en marcha del proceso por el cual los profesionales enfermeros que cumplan los requisitos establecidos en la disposición transitoria segunda del RD 450/2005, podrán realizar una prueba de evaluación cuya superación les permitirá obtener el título de especialista. En aproximadamente dos o tres años, la mayoría de las enfermeras/os de los ámbitos a los que hacen referencia las especialidades desarrolladas podrían tener un título de especialistas a través de esta vía de acceso excepcional, sin que se haya modificado la oferta de puestos de trabajo en el sentido de incluir los dos tipos de enfermera: generalista y especialista.

Mientras que en el ámbito internacional y en varios países del entorno europeo la formación posbásica está sirviendo para general nuevos perfiles enfermeros que den respuesta a las demandas actuales de salud, como la cronicidad, el envejecimiento, el desarrollo tecnológico, etc., en España, tanto el desarrollo de las especialidades como el de los másteres profesionalizantes se está realizando en ausencia de una identificación previa de las necesidades de los servicios de salud y sin visión global de futuro.

Formación Continuada

La Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, así como la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias reconoce la importancia de la formación continuada, orientada a mejorar la calidad del proceso asistencial y garantizar la seguridad del usuario y en ella se determina que sólo podrán ser valoradas como parte del desarrollo profesional las actividades de formación continuada acreditadas por la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud. En este sentido, estas mismas actividades serán las únicas que puntúen en los baremos de méritos de acceso al Sistema Sanitario y promoción profesional. Es necesario promover el reconocimiento y la puesta en valor de la competencia profesional y por tanto el desarrollo profesional no puede basarse solo en la antigüedad en el sistema de salud. Se debe poner en marcha un sistema de recertificación periódica mediante formación continuada en todos los niveles profesionales,  incluido los especialistas y entroncarlo con el desarrollo de la carrera profesional. 

Grupo de trabajo

Ana M. Giménez Maroto
Diplomada en Enfermería, Licenciada en Antropología Social y Master en investigación en cuidados.
Puesto de trabajo: Jefa de Servicio de Enfermería del  Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Pilar Serrano
Diplomada en Enfermería. Doctora por la Universidad Autónoma de Madrid en el programa de Medicina Preventiva y Salud Pública. Máster en Salud Pública. Licenciada en Documentación. Diplomada en Enfermería.
Profesora en la Escuela de Enfermería Puerta de Hierro de la Universidad Autónoma de Madrid.

Rosario del Barrio Yesa
Diplomada en Enfermería. Doctora en Enfermería por la Universidad Europea.
Profesora Asociada de Ciencias de la Salud. Universidad Complutense
Hospital Clínico Universitario de San Carlos

Mª Concepción Martín Arribas
Diplomada en Enfermería. Doctora en Epidemiología y Salud Pública por la Universidad Rey Juan Carlos. Diploma  de Metodología de la Investigación Clínica por la Universidad Autónoma de Madrid. Licenciada en Geografía e Historia.
Subdirección General de Investigación en Terapia Celular y Medicina Regenerativa
Instituto de Salud Carlos III